No te detengas corazón. Las manos cruzadas en el pecho. Una imagen para Manchester, Arsenal, Chelsea y Barcelona. Eso en el Tropicana del fútbol. El cabaret más fabuloso del mundo
Pero en el circo del nuevo continente las manos sostienen las llaves. La Copa empieza de verdad.
Un estrato más abajo, las manos imploran a San Lorenzo para que Fabián lo haga sin falta. No hubo milagro.
Y en el comedor comunal. En el shelter favélico. La batuta en la mano de Giovanni para reconquistar el Caribe. Millos ha detenido el corazón. Nacional vive. América es el chavo del ocho. Cúcuta tiene dos delanteros.
Azuquita pal café o sino balín, así predica el Tino.
Sobreviviencia de jornadas extenuantes para acompañar al hincha dolido. Ya no hay amor, no hay amistad y el jabón para lavar la ropa en casa. Prendas azules en Colombia, rojas en Italia y el mundo Premier.
Un fútbol sin palabra que lo describa ve el acomodo de ciertos equipos. Cúcuta es Colombia en la Copa Libertadores.
Vanemerak. Vanemerak. Vanemerak. El resto son coreografías patrocinadas por la TV. Ciudades que no son lo que se dice de ellas.