Un programa desaparece mientras voces subterraneas se escuchan. Pero como el Ave Fenix, resurge de sus propias cenizas. Aunque el pajarraco puede ser un Águila Azteca o un Cuervo de Boedo o una Gallina Azul.
En terrenos más vivos, el Unido de Manchester y el Atlético Atlético disfrutan en los dominios de Baccus por el título y la Champions. Una celebración que aplazan y embolatan en la casa de Moratti. La loba y sus gemelos acosan.
Antes de los zombies están los malos perdedores. Un día después el heartbeat y el soccer disco. ¿Cómo es posible América? ¿Cómo es posible River? La épica de San Lorenzo por enésima vez.
Y el zombi azul de Colombia mucho más que eso. Es octavo y cuenta.
Extraviado en la Manzana futbolera se toma como un wiki el set y se roba el show. El Gianluca Zambrotta del mic anula al Fabregas del comentario nioyorquino. Todo un pitbull fue el refuerzo estelar del team pecoso. El otro pecoso. Y con su voz directora empezó las alabanzas semanales a la Premier League. Fútbol vertical es lo que quiere ver el pueblo, aunque quiere hablar de otro, el que se toca más tarde.
Y el Chelsea es el favorito de los Pecosos el 21 de mayo.
Sudamérica es serio y los brasileños los más. Ponte una corbata Pedro. Entrena bajo el humo Cúcuta. Michicatos. La irregularidad en sus jornadas finales y Bonner, de blazer y camisa chusca, nos lleva a los mejores momentos del filósofo. El nuevo profeta de la Colombia afro.
Y hablamos menos o hablamos menos. Que lo decida el Master Engineer.
No te detengas corazón. Las manos cruzadas en el pecho. Una imagen para Manchester, Arsenal, Chelsea y Barcelona. Eso en el Tropicana del fútbol. El cabaret más fabuloso del mundo
Pero en el circo del nuevo continente las manos sostienen las llaves. La Copa empieza de verdad.
Un estrato más abajo, las manos imploran a San Lorenzo para que Fabián lo haga sin falta. No hubo milagro.
Y en el comedor comunal. En el shelter favélico. La batuta en la mano de Giovanni para reconquistar el Caribe. Millos ha detenido el corazón. Nacional vive. América es el chavo del ocho. Cúcuta tiene dos delanteros.
Azuquita pal café o sino balín, así predica el Tino.
Sobreviviencia de jornadas extenuantes para acompañar al hincha dolido. Ya no hay amor, no hay amistad y el jabón para lavar la ropa en casa. Prendas azules en Colombia, rojas en Italia y el mundo Premier.
Un fútbol sin palabra que lo describa ve el acomodo de ciertos equipos. Cúcuta es Colombia en la Copa Libertadores.
Vanemerak. Vanemerak. Vanemerak. El resto son coreografías patrocinadas por la TV. Ciudades que no son lo que se dice de ellas.